Eran ‘adioses’ obligados

Cuatro de cuatro. O seis de seis para los que han seguido la Copa del Rey. Ese es el vagaje de un Betis que este año dijo adiós a muchos futbolistas que, al parecer, y según apuntaban muchos, tenían viciado el aire del vestuario. Son futbolistas de renombre, jugadores que vienen de equipos importantes y que no supieron soportar el peso de la historia.

Entre estos jugadores podemos encontrarnos con Pavone. El gol era su tarea, pero el delantero argentino, que llegó a ser el máximo goleador del torneo de su país, se dejó el cañon en Argentina y… ya sabemos que un tanque sin cañón puede pasarte por encima, pero no explota. Ahora milita en uno de los equipos más importantes de Argentina, el River Plate, donde… mire usted por donde, no tiene sitio.

Otro de tantos es Damiá, o… mejor dicho, la banda derecha del Betis. Ésta estaba ocupada por Damiá y Nelson. Ambos futbolistas llegaron a Heliópolis después de hacer buenas temporadas con sus equipos. Damiá, canterano del Barça, vino después de hacer una buena campaña en el Racing y Nelson arrivó en Sevilla tras una buena campaña en el Benfica. Los dos dejaron de ser importantes en el Betis pero nadie le enseñaba la puerta de salida. Finalmente salieron y juegan en la Primera división española, ambos en Osasuna, donde la banda derecha la forman ahora estos dos jugadores.

Finalmente, y para no cansar mucho, podemos hablar de Melli, la eterna promesa de la cantera del Betis. Estaba llamado a ser el nuevo Juanito del Betis, pero su irregularidad, errores tontos y falta de atención mermaba el juego de un chaval que se excusaba en la mentira de que si jugaba de lateral derecho unos partidos y otros de central, no terminaba de adaptarse en ninguno de los dos sitios y no podía progresar. Su ciclo como bético concluyó y tres años después emigró a Tenerife. Allí es el jefe de la zaga, una zaga que está llamada a retornar a Primera y que, casualidad o no, es el único equipo de Segunda que todavía no ha puntuado.

Todos estos, y algunos más que no voy a nombrar, salieron de La Palmera y ahora el Betis respira mejor. Cuenta con la juventud, valentía y compromiso de Isidoro en banda derecha y con la velocidad, clase y saber estar de Miguel Lopes; en el eje de la zaga, con la veteranía y los galones de Belenguer además de la colocación y tranquilidad que transmite Dorado y arriba… arriba todavía tenemos mucho por ver y, aunque Rubén Castro está bordando un inicio espectacular, el ‘killer’ del Betis, el verdadero heredero del gol es Jorge Molina, un futbolista todavía por descubrir en el Ruiz de Lopera y que en el único partido oficial que jugó antes de romperse ya dejó su sello con dos golazos. Se respira mucho mucho mejor en casa del Betis y eso, sin duda alguna, es gracias a los ‘adioses’ obligados.

Eloy Díaz.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s