El problema de la incompetencia común

El hedor a ‘segundazo’ llega ya hasta Almonte. Desde la Avenida de las Palmeras hasta la casa de un servidor. No existe reacción alguna y, lo que más puede llegar a preocupar, al menos bajo el punto de vista de un servidor, es que el partido que hizo el Betis en Pucela frente al Valladolid borró de un plumazo los tintes de recuperación que se vieron en el juego verdiblanco en el último partido de 2013, pese a que se perdiera.betis

A través de las redes sociales se ha criticado duramente a Pepe Mel (yo uno de ellos) y creo que mediante estas líneas voy a intentar explicar, por enésima vez, la postura de algunos béticos así como la mía.

Pepe Mel es un entrenador que ha conseguido ascender al Real Betis, mantenerlo en la segunda temporada, no sin apuros, y meter al equipo en séptima posición (que circustancialmente dio derecho a plaza europea) en su segunda campaña como entrenador de Primera. Ésto le ha valido al preparador madrileño para ganarse el respeto de la grada bética (el mío también) que coreaba su nombre en repetidas ocasiones durante los choques caseros.

Ahora bien. La ley del fútbol dice que cuando un equipo no gana el entrenador se va a la calle. Pero es una ley que atiende a una lógica aplastante. Verán, en un equipo hay en torno a 25 personas. Algunos de ellos llevaban 3 años con Mel como míster. El que menos, 15 partidos de Liga. El no conseguir resultados positivos hace que la confianza del grupo se vea mermada en el que es su cabeza visible (Mel). Unos no jugaban, otros podrían haber perdido la confianza en que Mel levantara la situación y otros, sencillamente, arrastraban problemas de entendimiento con el técnico.

La directiva no tenía más remedio que prescindir del míster. Con ésto los dirigentes pretendían que todo el grupo se reactivase con la llegada de un nuevo entrenador. Ahora todos tenían que dar el 200% para demostrar que pueden jugar en el equipo.

Dirán muchos que la mejoría no ha llegado a La Palmera. Y no les falta razón. Y es que el entrenador no es el único problema que acarrea el Betis. Entre otros, el plantel no está rindiendo como se esperaba. Los fichajes que parecían éxito asegurado (caso de Xavi Torres o Verdú) no rinden y con los que se ha hecho el experimento (Brian, Chuli o Steinhoffer) tampoco se ha acertado. Aunque en este apartado habría que mencionar la preparación física de los futbolístas. Os invito a que veáis  detenidamente los movimientos de los jugadores béticos. Lentos, previsibles…

La directiva decide echar a Vlada Stosic. Sinceramente, y esto es una opinión muy personal, creo que este año es el que más me gustó la plantilla que hizo Stosic. Trajo a hombres de buen fútbol como los mencionados Verdú o Torres y otros a los cuáles yo presentía que podían tener protagonismo en Primera, cómo Verdú, Didac, Chuli o Sara y tras el primer partido en el Bernabéu me dio la sensación que el equipo podía funcionar. Me equivoqué. Como Stosic.

Por último, la directiva. Que los dirigentes hayan echado a Mel y Stosic no quiere decir más que no han sabido estar en su sitio desde un inicio. Es por todos conocido que la relación Stosic-Mel no era la más idónea, sin embargo el club decidió mantener ese binomio para escribir el futuro inmediato del Betis. Además clama al cielo ciertas decisiones, o mejor dicho, no decisiones. Hace ya casi un mes que Xavi Torres se lesionó de gravedad, matiz que daba al Betis la posibilidad de fichar un mediocentro sin tener que esperar al mercado de invierno. Se llegó al mercado, estamos inmersos en él, y a Heliópolis no llega el jugador. Más cosas. Vale que hayan decidido echar a Vlada Stosic, pero mandar a la calle al director deportivo justo la semana antes de empezar un mercado de fichajes me parece arriesgado, ya que el ex director deportivo tenía avanzada algunas negociaciones, como la de Thievy.

En fin. Con todo esto no quiero más que decir que el problema del Betis no era sólo Mel, no era sólo Stosic, no es sólo la plantilla ni tampoco sólo la directiva. El problema es del conjunto completo. Una castillo de naipes que se derrumba a marchas forzadas mientras futbolistas tipo Chica se enzarzan con la grada para que animen cuando él no es capaz siquiera de parar a un lateral, con todos mis respetos, como Peña.

El fin de semana que viene, todos los béticos volverán a estar pendientes de su equipo. Volverán a animar ya sea desde casa o desde las propias gradas. Inundarán las redes sociales con mensajes de ánimo y apoyo y, mucho me temo, el equipo volverá a errar. Si alguna cosa puedo tener clara es que la culpa no es de los que estamos detrás.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s