Se mire por donde se mire no se puede explicar que pasó por la cabeza del central portugués. Cuando Pepe derribó a Casquero y el colegiado señalaba el punto de penalti se encendieron todas las alarmas del madridista. Vio a Casquero en el suelo y le dio dos tremendas patadas. Le replicó Albín y le pegó un puñetazo, insultó al trío arbitral y para colmo, una vez expulsado, salta al campo a celebrar el gol de su equipo con sus compañeros. “Me volví loco por unos instantes”, dijo el jugador a la conclusión del encuentro. Su actuación fue más propia de un “Rambo-futbolero” que de un jugador del Real Madrid. Mientras, en el diario El Mundo Deportivo, hablan de que hay algunos directivos en el Real Madrid que piensan pedir que Pepe sea tratado por especialistas para “reorientarle mentalmente”. Es muy grave lo que hizo Pepe y su club no va a pasar por alto lo ocurrido. La sanción económica al jugador puede ser ejemplar. Unos 18.000 euros que supondrían la sanción económica más alta del Madrid a un jugador en toda su historia. Pero, ¿y la sanción del comité de disciplina? Es una auténtica vergüenza que existan algunas publicaciones en las que se dice “el jugador podría tener incluso seis partidos de sanción”. ¡Seis partidos! ¡Qué injusticia! Por el amor de Dios. David Navarro, ex jugador del Valencia, tras propinarle un puñetazo a Burdiso (jugador del Inter) estuvo siete meses sancionado por el comité de disciplina europeo. Maradona, tras la final de la copa del Rey del 84, en la que inició una espectacular tángana, estuvo sancionado 3 meses sin poder jugar en la liga española. Incluso la absurda pelea, que parecía “de broma”, entre Diogo y Luís Fabiano acabó con cinco partidos para cada uno. Hoy, el comité disciplinario ha sancionado a Pepe con diez partidos. Cuatro por la agresión a Casquero, otros cuatro por el puñetazo a Albín, un partido por insultar al árbitro y otro por invadir el terreno de juego una vez expulsado. Blandito, muy blandito han sido en el comité porque si hubiera sido Javi Navarro o el retirado Pablo Alfaro, el que hubiera “pateado” a un futbolista mientras estaba tirado en el suelo, a buen seguro tanto los medios como el comité hubieran pedido “ejecución en plaza pública”. Una vez más el fútbol se alía con los grandes y, aunque Pepe no va a jugar más en este ejercicio liguero, ya se encargarán por Madrid de que en la siguiente campaña Pepe pueda participar de inicio.
Eloy Díaz